martes, 12 de noviembre de 2024

Humano

Me subo a este viaje,
me sumo una vez y otra
a la montaña rusa,
a las carreras.

Es muy agobiante un cerebro lento,
una mente nublada de miedos,
de baches, siempre los mismos.

Me fui en este viaje,
nuevamente y otra vez,
al límite,
al punto extremo,
difícil de controlar si no te das cuenta.

Ya lo veo más claro:
con herramientas de mecánico en las manos,
se aflojó la tuerca;
toca ajustar todos los engranajes.

Podría ser una máquina,
pero es mucho más que eso:
es todo y es más.

jueves, 7 de noviembre de 2024

Doppelganger

El sueño comenzó como una noche común, aunque inquieta. Estaba en mi cama, dándome vueltas, tratando de encontrar descanso, pero el sueño simplemente no llegaba. La ansiedad crecía en el silencio de la madrugada. Sabía que al amanecer tendría que estar en el set para grabar un comercial importante. Necesitaba estar fresco, seguro de mí mismo. Sin embargo, por más que lo intentaba, algo dentro de mí se resistía a la calma.

Finalmente, agotado, caí en un sueño que me llevó a un escenario tan real que era difícil distinguirlo de la vigilia. Soñé que me levantaba y, en la penumbra, iba al baño para lavarme la cara, tratando de despejar mi mente. Pero al mirarme en el espejo, noté una sombra a mi lado. Al principio no lo entendí, pero poco a poco sus facciones se definieron. Frente a mí, en el reflejo, vi un rostro idéntico al mío, pero con una expresión siniestra, fría y desafiante. Era mi doppelganger, un doble oscuro que parecía disfrutar del poder que tenía sobre mí.

Él se quedó allí, interponiéndose entre la puerta y yo, bloqueándome el paso con una sonrisa torcida. Lo miré, asustado, y sentí una mezcla de rabia y temor. Los minutos pasaban, y yo sabía que debía salir, que el tiempo avanzaba y no podía retrasarme. Mis intentos por moverme eran inútiles; mis piernas no respondían, como si estuviera encadenado a la oscuridad de mi propio cuarto. Mi teléfono sonaba desde algún lugar, la producción llamándome para saber cómo iba, pero él solo se reía, como si cada vibración del teléfono le diera más fuerza.

Desesperado, grité pidiendo ayuda. Entonces apareció mi madre, fuerte y serena, como si supiera exactamente qué hacer. Juntos, comenzamos a reprender a ese doble oscuro en el nombre de Dios, invocando protección. Pero él no parecía asustarse. Al contrario, su sonrisa se ensanchaba, y sus ojos brillaban con una frialdad que solo aumentaba mi desesperación. Se reía, disfrutando de nuestro esfuerzo, como si mi angustia le diera placer. La risa retumbaba en mi mente, una y otra vez, burlándose de nuestros intentos.

Finalmente, un destello de luz llenó el cuarto, y él empezó a desvanecerse, todavía sonriendo, como si disfrutara su retirada. En ese instante, mi alarma sonó, y me desperté de golpe, empapado en sudor y con el corazón latiendo a mil. La ansiedad se arremolinaba en mi pecho, y las ganas de llorar casi me vencían. Pero sabía que no podía permitírmelo. Inspiré profundo, me recordé quién soy, y me levanté decidido a enfrentar el día, consciente de que, aunque ese doble oscuro intentara frenarme, yo tenía el control.



Cartografía de un abismo tierno

 Una vez te vi,

bajo el peso sutil de la luna,
con los ojos inundados de ternura,
como si todo lo que ignoras
ardiera, lento, dentro de ti.

Te abracé,
no por la piel, sino por el caos
que lleva tu frente marcada,
la leve grieta de tus pensamientos,
donde tú callas y gritas,
tan lleno de fuerza, tan incapaz de volar.

Tu cabello rozó mis manos,
como quien toca una tormenta,
una promesa rota por el viento.
Quise, en ese instante,
ser la calma que mereces,
la sombra que te sigue sin pedir nada,
el cuerpo que se entrega sin destino.

Pero hay oscuridad en ti
como un laberinto invisible,
y en ella danzas
con el fuego de un deseo
que no conoces aún.
A través de tus gestos,
siento lo que no dices,
la lengua oculta de la carne,
el secreto del beso
que nunca se atreve a nacer.

Quisiera descifrarte,
descubrir la textura de tus silencios,
tocar la raíz de tu cansancio,
penetrar en esa luz apagada,
donde eres puro,
donde eres más que una piel
marcada por otros.

De ti, quiero 
la herida y el verbo,
la noche y la chispa.
Seré, si me dejas,
la voz que rompa tus cadenas,
la llama que abrace tu sombra.

Petalos

Hoy, las flores no llegaron,
pero en su lugar,
traigo brotes en mi pecho alborotado de latidos.

A veces el silencio es el jardín más bello,
y en nuestras risas compartidas,
en los suaves momentos de las mañanas en el murmullo
de lo que somos, encuentro la calma.

Tu sonrisa que me despierta,
tus labios que me tocan
y en los momentos más simples
como dormir a tu lado,
se dibujan universos que sólo nosotros entendemos.

No traigo hoy las flores que quisieras,
pero sí traigo cada sonrisa que haces nacer en mí.
Gracias por ser.

miércoles, 29 de mayo de 2024

XXX

Caminando batalla, rogándole al señor

Caminando con el saltar de sensaciones 

Voy hacia una ruta que no quiero ver borrosa

Hay explosiones, tiks, imagínate si todos fueran un solo cerebro

Hay pudor, temor, desigualdad, desconfianza 

Una vuelta más

Reprogramar, distanciarse de la zozobra

Lo tengo todos en mis manos, o eso creo

No es tiempo para decaer

A veces no me siento seguro, dudo, siento una presión en las miradas

Nada de eso sirve

Voladora imaginación que permite la creación

Soy el testigo de los caminos que se trazaron hacia la luz 

Si utilizo ese tobogán, trampolín, circo indudablemente me permite sentir muchas cosas sin juzgarme

Vamos a jugar, queremos jugar y ganar este juego 

Imagínate un mar tranquilo, los destellos que se forman en el agua

Brilla

Existe en paz.

jueves, 18 de abril de 2024

Un sueño

 A veces llegan momentos que parecen que fueran un sueño, llegan inesperadamente y me hacen saltar los latidos. Tus ojos son un sueño, tu sonrisa contagia a la mia que es timida, pero que no quiere que te des cuenta.

La verdad es que es triste saber que te vas, y te darás cuenta que soy egoista al decir esto por que debes abrir tus alas y explorar todo lo que puedes descubrir. Pequeño aventurero, siempre tendré tu imagen guardada.

Mañana verás que regresarás con tu mochila cargada de sueños cumplidos y con una sonrisa más grande que antes. Me encantó ser parte de este sueño del que pronto despertaré, este sueño en donde tu y yo fuimos uno y que quisiera que se repita una y otra vez.

Imaginate lo que me haces sentir para tener mis dedos bailando entre estas letras. La última vez no queria dejar tu abrazo en la puerta, no quería marcharme sin probar nuevamente la fascinante forma en la que me tocas los labios con los tuyos. 

Reiré timinademente cuando te vea, reire a carcajadas cuando me digas que no hable más estupidecez. Me hará muy feliz saber que descubriste tu camino. Sé que te marcharás, pero también sé que lo que nos aconteció nadie lo podrá desaparecer, quedará en mi interior hasta cuando sea parte de las estrellas y reencarne tu recuerdo me acompañará.

sábado, 30 de diciembre de 2023

El año que no ví

Este año no fue un río,
sino un laberinto de sombras y luces.
Caminé entre montañas de trabajo,
levantando cada peso sin mirar atrás.
El cansancio se me coló entre los dedos,
como un sueño que se olvida al despertar.

Había conflicto en cada esquina,
pero las batallas no eran mías,
eran de los días,
que se estiraban como hilos infinitos.
El tiempo se deshilachó,
y apenas supe cuándo dejó de ser mío.

Dormí poco,
pero lo hice bien.
En cada pausa, me encontré con el todo,
y no supe verlo.
El caos era la forma del equilibrio,
el desgaste, la medida de la plenitud.

Lo tuve todo,
y ni una sombra de mí mismo lo entendió.
Aprendí como quien camina
sin saber que ya ha llegado.

El año se disolvió
en un suspiro que no quise oír,
y cuando lo entendí,
ya era tarde.
Lo tuve todo,
y no me di cuenta.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Jalar el gatillo

Necesito salir, 
hace mucho que estoy en esta misma situación.
Los autos de la ciudad me nublaron con su humo.
Lo sé, es cuestión de ida y vuelta, así es siempre.
Cuando miro en lo más profundo de mí siento miedo,
no son los fantasmas amigos. Es otra cosa.
Cuando camino por estas calles veo a todos como todos,
nadie se libra de esta cárcel.


Ya tengo que dejar de pensar tanto en esto y divertirme.
Sí ahora me quiero divertir, es tiempo,
son siempre etapas y a veces necesitamos descansar
para arrancar con más fuerza.
Necesito salir y sentir el calor en mi cuerpo,
las gotas de esfuerzo por lo que te causa una sonrisa.
Sé que nada es perfecto,
la ciudad y el mundo es el gatillo de una ametralladora.





sábado, 25 de diciembre de 2021

XIV

Estoy en un nuevo camino,
vuelo hacia un inexplicable viaje donde no estoy solo.
Abro los ojos con este pesar que me trae la ciudad,
recuerdo soñar con caminar en el día donde despertaste a mi lado.

Hace mucho no escribía aquí dejando fluir las teclas,
algunas lerdas, algunas que parecen que bailan.
Es tan parecido a este lienzo que no termina de pintarse,
en donde tu y yo estamos latiendo juntos.

Mi aire se torna una brisa fuerte, llena mi ser
enfoco esta vista que a pesar de borrosa no me falla.
Puedo ver con claridad en tu reflejo la calidez del alma y el refugio.
No me preguntes por que ya no lloro por favor.

Si mañana fuera hoy lo tendría todo siempre.

viernes, 5 de febrero de 2021

Carta de un fantasma

Que aburrido es ver como pasan los minutos cuando se sienten eternos,
vuelve la nube negra arriba de mi cabeza
vuelven a mojarse mis ojos
vuelvo a convertirme en el fantasma, en el señor celofán

Puedo volver a escribir mi miseria, los malos pensamientos, mi tumba;
pero ya me aburrí de desempolvar la caja de Pandora

No quiero dar vueltas con el corazón en la mano a punto de tirarlo por la ventana
no quiero estar dando vueltas en la cama golpeando mi cabeza de la angustia
No quiero 
no quiero perder al mejor abrazo del mundo cuando se trasforma en bofetada, 
en piedra

Lento, siguen estos minutos lentos 
Quiero romper todo lo que soy 
quiero desaparecer junto con esos minutos en donde no estas
quiero hacerme mil pedazos y tirarme al viento
me combinaría con toda la basura que tira la gente a las calles de esta ciudad enferma

No sé que hacer
Presunción, altivez, estimación
como puñales me incrustas, te vas y me dejas solo

Aparece por favor
aparece antes que me desangre,
Ya lo olvidaste todo?



lunes, 18 de enero de 2021

Te regalo las flores que crecen en mi cabeza

 Cierro los ojos:  camino cada noche por un mundo lleno de la locura que aun me queda dentro,

aparecen mundos capaces de tumbar la lógica del día a día: la carrera con y contra el estrés.

Debo admitirlo, a veces mis latidos siguen ese ritmo aun con los ojos cerrados y al abrirlos grito del susto,

tengo muchas emociones dentro y parece que aun estoy armándome como un rompecabezas.

Respiro, cierro los ojos: se ilumina mi visión, aparecen los paisajes más hermosos que mi mente puede crear. 

Una playa donde el sol entibia nuestros cuerpos, la arena es cálida como todos los abrazos que nos dimos, nos damos y nos daremos, el inmenso mar nos mira.

Infinito como tomar tu mano y caminar a tu lado.

El atardecer, la noche y el amanecer junto a tu perfume.

Las montañas debajo de nosotros, estamos en la cima tocando las nubes por que el volar no es imposible al estar juntos: El cielo acaricia nuestras alas.

Grandes, fuertes como este sentimiento por ti que recorre cada rincón de mi existencia.

Cierro los ojos: y aun así puedo sentirte, contemplo tu rostro.

Veo al compañero eterno.

Siento esta magia que nos envuelve. Que ahora mismo te envuelve a ti mientras lees estas palabras.

Y así me van saliendo una tras otra, como todas estas lagrimas de felicidad que no puedo evitar derramar, como todo este amor que no puedo evitar derramar por ti.

Seco mis ojos y los cierro: estas en mis sueños mas hermosos, brillas como todas las piedras preciosas que ahí aparecen.

Yo estoy aquí enraizado a la tierra a tu lado, déjame regalarte todas estas flores que crecen en mí.

Me di cuenta de algo hace tiempo:

Soy muy afortunado. 

Gracias. 

Avezado

El día y la noche y el dia de nuevo,  luz y sombra, se repite. Tengo la cabeza volando en todas partes, las sensaciones a flor de piel, no m...