viernes, 23 de enero de 2026

Semaforo en rojo

No me hiciste ganar nada.
El semáforo no te conocía.
Yo estaba ahí con las manos prendidas en fuego,
el pulso firme y el miedo domado a fuerza de repetir. 

La gente no dejó billetes porque tengas buena vibra,
los dejó porque me miraron y algo en ellos no quiso irse. 

Mi cuerpo también te miró y dijo no.
No con gritos, no con drama, con quietud.

Dormí cerca, pero no abrí la puerta.
Eso no es confusión, es frontera.
No todo lo que se acerca merece entrar.
No todo lo que insiste tiene razón. 

No me elegiste.
No me despertaste.
No me encendiste.
Yo ya estaba ardiendo antes. 

Y si me voy no es por falta de ternura,
es porque aprendí a no quedarme donde llaman amor a regar hasta ahogar.

Sirena

No me rompí. Aprendí a nadar más hondo. El mar siempre fue casa, no escape. Yo no vine a salvar barcos ni a estrellarme contra promesas flot...