miércoles, 6 de mayo de 2026

Después del ruido

Probé el vértigo.
Las noches largas,
los cuerpos sin nombre,
las manos que llegan rápido
y se van más rápido aún.

La ciudad abierta
como una herida brillante,
ofreciendo todo
menos lo que importa.

Fui deseo.
Fui impulso.
Fui la mirada que alguien elige
cuando necesita olvidar.
Y también fui  olvido.

Hubo risas.
Hubo intensidad.
Hubo momentos que parecían vida
pero no se quedaban.

Todo pasaba.
Todo.
Como luces que encandilan
pero no iluminan.
Y en medio de ese ruido
empecé a escucharme.

No era vacío lo que buscaba.
Era otra cosa.
Algo que no se compra en una noche,
que no se sostiene con palabras fáciles,
que no desaparece cuando amanece.

Me cansé.
No del placer,
sino de lo que deja después.
De sentirme opción.
De ser apenas un momento en la historia de alguien más.
De encontrar miradas
que no sabían quedarse.

La ciudad sigue igual.
Ruidosa.
Rápida.
Hambrienta.
Pero yo ya no.

Hay un silencio
que empieza a crecer en mí.
Uno que limpia.

Quiero eso ahora.
Calma.
Sosiego.
Un amor que no tenga prisa.
Una presencia que no desaparezca.

No es huida.
Es elección.
Porque ya estuve en el ruido.
Y sé exactamente
por qué no quiero quedarme ahí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Después del ruido

Probé el vértigo. Las noches largas, los cuerpos sin nombre, las manos que llegan rápido y se van más rápido aún. La ciudad abierta como una...