domingo, 9 de julio de 2017

Macumba

Negro
Negrito
Negro
¿Que me has hecho?
¡Acuricandonga!
Negro
Negrito bello
Mueve tus caderas
Negrito
Negro bello
Hazme Macumba
Házmela de nuevo
Que breva acuca
Oiga usté
Sin meme
Negrito
Negro bello
¡Por usté!
Mírese esa bemba
Que si no me hace Macumba
Se la hago yo
Negro
Negrito bello
¡Acuricandonga!

domingo, 14 de mayo de 2017

NTS

Hoy pensé por un momento en mañana
me vi mirándote,
me vi tocándote,
me vi pintándote,
me vi a tu lado.
Hoy pensé en mañana
y me asusté
me asusté de no encontrarte
me asuste de no verte,
de no tocarte,
de no pintarte,
de no estar a tu lado
me vi hablándote 
y  me asusté de ver que no me mirabas
Hoy mi mente se
lleno de miedos
se lleno de llanto
se lleno de sueños donde no te encuentro y enloquezco
pero 
Hoy quiero 
Mañana quiero y
Por siempre quiero
verte,
tocarte,
pintarte,
hablarte y mirarte,
soñarte y encontrarte
y llorarte que hoy, mañana y siempre 
te querré de compañero.


jueves, 20 de abril de 2017

Seis y Siete

Tal vez necesitamos un poco más de tiempo
Tal vez no se pueda sanar lo que quiebra en nuestras mentes
¿Puedes encontrar lo que perdidos antes de que todo se escurra lejos?
Tal vez necesitamos tiempo para reparar los errores que he hecho
¿Sabes todo lo que un corazón puede sobrevivir después de tantas lágrimas, después de todo el dolor que existe nuestras vidas?
¿Y a dónde más podríamos ir después de todo lo que hemos pasado?
¿Todavía crees que mi vida está aquí contigo?
¿Todavía crees que tu vida está aquí conmigo?
Así que acabemos de celebrar la muerte
Por qué la muerte no tomará mucho tiempo
Por qué ahora mismo se marchará
Cuando el dolor se haya ido
No quiero que caigamos a través de las grietas de un corazón roto,
No quiero caer a través de las grietas del tuyo
No quiero que caigas a través de las grietas del mío.
Sé que es tomara un tiempo, pero de cada lección he aprendido
Y si tu corazón habla esta noche, voy a escuchar cada palabra
Si quieres ser libre nunca me pondré en tu camino
Pero con todo lo que soy, te pido permanecer libre conmigo.
Espera, ya sé que va tomar mucho tiempo y duele
Pero no hay una luz que pueda quemarme en la existencia de mi corazón
Como la que pude sentir cuando conocí el amor verdadero
Si tú podrías intentar ser fuerte
Y mantener la luz encendida
Tomo el curso de la vida, para volver a encontrar esa luz en ti. 

Viaje dentro de mi

Estoy viajando y las luces me guían,
Una tras otra, brillantes y neón,
Me susurran qué camino tomar
Las oigo
como un viento que hace mis pasos comenzar a elevarse
Despacio
Lento
Y cuando ya estoy bien arriba
Una luz mucho más brillante, inmensa y cálida
Me ciega, me ilumina los ojos, 
Y por dentro veo con más claridad
Su luz, su luz que me traspasa
Cálida, vibrante.
y sigo subiendo, aunque en realidad estoy muy abajo de mi, 
Pero la sensación es tan alta
Que me dejo llevar, 
Me lleva como en un columpio,
Como mi niñez
Que ya no esta, pero esa luz si está, ahí
Ahí mirándome, observándome
Como yo fente al espejo
En mi presente
Como una sensación de olores,
Dulce, salado, jabón de baño, piel


lunes, 27 de junio de 2016

Humo

La oscuridad sola y su voz canta, canta y en la penumbra entra a su espacio donde ella es lo que es, lo que no puede ocultar, al fondo un volcán de ropa como si fuera a hacer erupción, la luz se hace y agranda su cuerpo, proyecta sombras y de pronto la voz de su mente empieza a rapear . La ropa se convierte poco a poco en una cama, su cama, su des-orden, su habitad. El humo de la hierba que sale de entre sus poros es proyección de su alma, que vuela, que se esfuma pero que luego regresa.

Quiere desnudarse y da la espalda, su piel, su lomo, la guitarra que es su cuerpo, cuerpo que también hace música. Toca las cuerdas de su espalda y de su boca sale música, canta porque es libre, como el tiempo, como la vida que está aprendiendo a abrazar. Va hacia la guitarra y la toca como si se tocara a sí misma, se reconoce, se hace una.

La pintura que chorrea aparece como el magma que contamina las calles y contamina su cuerpo, su pecho que muestra manchado, negro, sucio.

Nuevamente la hierba que también hace de música va hacia ella, entra y sale y se va junto con su cuerpo, como finalmente es. Humo.

lunes, 25 de enero de 2016

R - 01

Algo me tumba los ojos
me llama latiendo violento
latiendo y tumbando
tumba
cuando quieres escapar
tumba
y hay pared frente tuyo
y Late
late el desasosiego
que existe entre los huesos
reumáticos, fragmentados y rotos.
Tan pronto me tumba los ojos
que los cierro y te veo
y te veo corriendo el mundo
el mundo redondo
redondo que es mi cerebro
con expresión de miedo
de tristeza
de pánico
de desilusión
de desamor
de soledad
Late violento
pensando si mis oscuras y rotas destrezas
pueden extirpar ese magma pernicioso que te asfixia
que me asfixia cuando te asfixia
que violentamente late
Late
y tumba tu cuerpo
mi  cuerpo

4:46 am

25/01/15

domingo, 17 de mayo de 2015

Heroína en el Cielo

Ahora que estoy aquí empiezo a recordar… era un bebe, un bebe hermoso, su madre no dejaba de llorar de la emoción cuando por primera vez lo tuvo entre sus brazos… sentía su piel tibia y suavecita, su manito apretaba el dedo de su padre, fuerte, fuerte, bonito.
¡Es un niño! ¡Es un niño! Toda la familia estaba contentísima, el primogénito era un niño. Su padre saltaba de la alegría.
Besos, abrazos, juegos y caramelos. Era muy querido por todos, afortunado el pequeño. Su madre era la persona a la cual más admiraba, la veía como una heroína… su heroína, la mujer que le dio la vida, ¡La mujer Maravilla! ¡Wonder Woman! Su personaje favorito de ficción, ficción que en su temprana vida era toda una realidad.
¡Mi mamá es una heroína! ¡Mi mamá tiene súper fuerza! ¡Mi mamá es bonita! … De grande quiero ser como mi mamá.
Corrió hacia el cuarto de su mamá, se miró en su espejo y vio detenidamente su rostro… los mismos ojos, los mismos labios y  la misma nariz delgadita y delicada, él sonrió y de pronto cogió esto y lo otro y se puso algo de aquí y algo de por allá, pensaba: esto sirve, esto está lindo, así hace mi mamá todas las mañanas antes de ir a trabajar, en las fiestas usa este… ¡Ya está!
¡Mírenme, mírenme soy como mamá, soy una mujer hermosa! Gritaba mientras corría por toda la casa con una sonrisa de oreja a oreja, nunca antes se había sentido tan feliz, tenía 7 años y algo muy claro: él no era él, él más bien ella era una niña, una mujer, kera igual a su mamá, igual a la mujer maravilla, ella era hermosa.
Sus padres petrificados entre nerviosos y disgustados solo atinaron a decir ¿Qué haces vestido así? El, ella, su hijo o hija en ciencia cierta hasta ese entonces desconocido por ellos seguía gritando: ¡Soy una niña! ¡Mamá soy tan bella como tú! ¡Papá quiero que alguien como tú que se enamoró de mamá se enamore de mi cuando sea grande!
¡Quítate esa ropa! Gritaron al unísono, ¿Si se veía hermosa, por qué tenía que quitarse la ropa? ¿Por qué le gritaban? ¿Por qué no eran felices juntos los tres?
Desde ese entonces entendió que no podía decir lo que todas las noches soñaba con ser,  se veía adulta, con tacones y vestido, volando y cruzando las nubes hasta que de pronto tenía que descender y salvar a personas en peligro, soñaba con ser una heroína, la más fuerte de todas, pero lamentablemente no podía contarlo.
¡Me gusta volar! Siempre que vuelo no dejo de mirar abajo, porque siempre hay alguien que necesita ayuda y yo lo ayudaré… ¡Mariano! Mariano necesita ayuda. Pero que vergüenza, el me gusta mucho, cuando seamos grandes desearía casarme con él.
Mariano era el niño que le gustaba, siempre lo invitaba a jugar con los otros niños, pero ella prefería solo mirarlo, soñaba que tenía que salvarlo, estaba atrapado en una casa en llamas, ¿Y si se daba cuenta que le gustaba? ¿Cómo le decía que le gustaría que fuese su esposo? Pensó y se decidió: Uno, dos, ¡tres! Despertó, mamá la despertó, hora de ir al colegio. ¡Qué bien! Iba poder ver  a Mariano de nuevo y salvarlo del fuego.
¡Mariano! ¡Mariano! Soñé que estaba a punto de salvarte, estabas atrapado en una casa en llamas, cuídate mucho ¿sí? Cuando seamos grandes ¿Te casarías conmigo? Mariano la empujo, ella frágil cayó al suelo. ¡Entre los hombres no se pueden casar! ¡No te me acerques! Él no era él, él era una niña, sus padres no lo entendían, Mariano tampoco ¿Qué podía hacer?
Los años pasaron y llego un momento en que decidió hablar con sus papás, ella estaba viviendo una vida equivocada, quería ser feliz.
¡Soy una mujer! ¡Soy una mujer hermosa como tu mamá! Entiéndanme, ¡Papá soy una mujer!, por favor entiéndanme. Su padre la miro fijamente a los ojos y le dijo quiero que seas lo que eres, quiero que seas feliz.
Mamá tardo en aceptarlo, pero ahora era feliz, una mujer feliz.
A los 24 años comenzó con lo que finalmente le daría lo que siempre quiso, una apariencia femenina: tratamiento de hormonas que ayudaría a que la grasa se redistribuyera de manera diferente yéndose hacia sus caderas y pechos, su voz de alguna forma se agudizaría, la forma de su rostro cambiaría y sus rasgos físicos lograrían feminizarse, además se desaparecería una gran cantidad del vello de su cuerpo y finalmente luz pulsada, fotodepilación con láser en el bello para desaparecerlo completamente. Así con mucho esfuerzo y apoyo de sus padres se estaba convirtiendo en el ser más hermoso que su interior exteriorizaba.
¡Quiero ayudar a otros! Quiero ser psicóloga, quiero ayudar a otros a realizar sus sueños y a ser lo que quieren ser, a ser felices a no detenerse a siempre seguir sus sueños, ¡Quiero ser una heroína!
En la universidad las cosas fueron difíciles, algunos alumnos le gritaban cosas, ella pensaba yo soy una mujer desde que nací, mírenme, soy una persona bella y estoy segura que ustedes que me gritan insultos también lo son por dentro.
Era una tarde soleada, muy bonita y ella estaba haciendo un trabajo en donde investigaba y analizaba el comportamiento de las personas junto con un amigo, estuvo haciendo ensayos y recopilando información.
¿Qué te parece si yo te cuento lo que las personas me dijeron y tú me haces una evaluación como si fuera ellas?
Entonces comenzó actuando/representando lo que la gente le decía y llego un momento en el que decía el testimonio de una chica: A mí nadie me conoce, no tengo amigos, ni una persona cercana, me siento apartada, cuando de pronto sin darse cuenta, entró una chica a darle a su amigo unas cosa, luego de ello se volteó hacia ella, la miró, le extendió la mano y le pregunto cómo se llamaba, ella le dijo su nombre, y le respondió mucho gusto mi nombre es Claudia y ahora ya conoces a alguien, se voltio y se fue, y nunca más la volvió a ver. Fue algo que le sorprendió, no sabía cómo reaccionar, sonrió tímidamente, y en su interior le entro un sentimiento extraño, nunca antes había sentido algo así, pues le llamo la atención mucho lo que hizo ella sin pretensión de nada, sin buscar nada a cambio, simplemente busco la oportunidad de ayudar a alguien.
Se dio cuenta en ese instante que todos podríamos ser heroínas y héroes, que cualquiera podía volar y rescatar a alguien.
Ya era una mujer, una Heroína y una persona feliz, hasta que tuvo que partir como todos lo hacen en algún momento, pero antes de partir pensó: Nadie me puede juzgar, yo nací así y eso lo sabe el de arriba, al que voy a ver ahora que vuelo hacia él, él me podrá juzgar, al final todos tenemos defectos, solo no olvidemos volar, amar y salvar…

¡Ya llegue! Y ahora que ya llegue vuelvo a recordar que soy feliz de haber llegado aquí hecha una mujer, la mujer maravilla, Wonder Woman…

sábado, 15 de noviembre de 2014

La Cautiva

La memoria de un país que aún sigue herido.
Muchos sabemos en términos teóricos lo que el terrorismo fue en nuestro país, pero muy pocos entendemos lo que esto que todos llamamos “la guerra interna” género dentro del Perú o mejor dicho al interior de él. En lima la gente se alarmaba y entraba en pánico sabiendo que podrían haber coches bombas en cualquier esquina o apagones a mitad de la noche, pero asesinatos, violaciones o matanza en masa, eso no era el pan de cada día en la capital, si no dentro, al interior del país y su muy famosa llamada “guerra interna”.
La Cautiva de Luis Alberto León, es la obra ganadora del concurso Sala de Parto del año 2013 organizada por el teatro La Plaza y estrenada el 23 de octubre en este mismo espacio bajo la dirección de Chela De Ferrari. Esta obra nos cuenta de manera muy poética y dentro de un juego muy performático la violencia que muchos Ayacuchanos inocentes sufrieron durante la época del terrorismo.
Luis Alberto León nos traslada a Ayacucho en el año 1984, a una especie de morgue donde el Médico (Carlos Victoria) y su auxiliar Mauro (Alaín Salinas), un joven de 22 años se encargan de recibir a los cadáveres que llegan día a día a raíz de la violencia, es ahí donde María Josefa, la cautiva (Nidia Bermejo), una niña de 14 años llega y despierta sin saber que está muerta y que será víctima de un horror, una violación. El Capitán (Emilram Cossio) y su tropa, causantes del ultraje esperan fuera de ahí. Es Mario el responsable de prepararla para el festejo de sus verdugos, pero en un acto de profunda compasión, el joven se apiada de ella e intenta salvarla transformando la funesta realidad en su fiesta de quince años soñada, lo cual desencadenará un juego entre ellos generando diferentes emociones y reacciones en el público, pero finalmente contándonos la crueldad que hizo presa a muchas personas en aquella época.
La directora Chela De Ferrari acierta aterrizando esta obra en un espacio realista, donde todos los elementos escenográficos nos hacen ver un espacio rural cerrado utilizado como especie de morgue en aquel período de nuestra historia y a la vez generando un espacio dinámico en donde la acción de la obra se puede desarrollar de manera óptima. Este espacio realista a su vez y se vuelve ritual y sagrado de tal manera que acaricia al espectador con una ruptura agradable cuando María Josefa despierta; es aquí en donde se ve otro plano, el plano de la fantasía y la muerte, ahí es en donde Mauro se relaciona con ella.
La iluminación es una fuente de gran belleza dentro de La Cautiva, pues la ritualidad de la obra se potencia con ella, el plano astral se vuelve visible y hace ver en el espectador la existencia del sueño y la mente. Las fuentes de luz predominantes son 3 linternas de querosene acompañadas inteligentemente de 3 luces cálidas arriba de cada una de ellas, y luces contracenitales las cuales generan sombras, y una atmosfera onírica dentro de la obra que complementa muy bien la participación de los actores. La mayor apreciación sobre esta iluminación es que durante la obra impide de alguna forma ver de manera clara las facciones del rostro de los actores convirtiéndolos más que en personajes únicos en  personajes globales, muchas Marías Josefas, muchos Mauros, soldados, capitanes, médicos y muchos ayacuchanos que pasaron por aquello, que vivieron esta lúgubre época.
Nidia Bermejo, nos atrapa con su actuación en todo el largo de la pieza teatral, conmoviéndonos con su inocencia y haciéndonos ver cosas que no hay físicamente en escena, nos hace viajar por otro tiempo y espacio en donde las reglas de la realidad no rigen,  nos muestra su dolor, su juego, la belleza de su pueblo, la realidad de muchas niñas ayacuchanas que sufrieron vivas o muertas la violación, la injusticia, el terror, sin duda una de las actuaciones mejor realizadas dentro de la obra. Por otro lado su compañero Alaín Salinas nos muestra la compasión y la ternura de un pueblo que estaba entre la espada y la pared, impotente que de alguna forma u otra necesitaba sentir que algo hacía para no abandonar a su pueblo, él y Nidia nos seducen con su actuación mostrándonos desde el juego la crueldad, la soledad, la fantasía de que todo en algún momento estará mejor, las fuerzas de vivir y la fuerza de una población que no se rinde aun con el pasar de los años. Estos dos actores embellecen la obra con el acento que utilizan al hablar con la poesía en que dicen cada texto, y sobre todo con la gran entrega y honestidad que transmiten al espectador. Carlos Victoria tiene una participación bastante buena dentro de la obra también, y de la misma forma nos nuestra la otra cara de la historia; el médico limeño que solo hace su trabajo, tal vez por miedo, tal vez por no querer salir perdiendo. Emilram Cossio de alguna forma nos hace ver la crueldad, la injusticia pero también la injusticia que no tiene justicia, de alguna forma no concuerdo con esta mirada del abusador que abusa para despojarse de su mala suerte, pero es una visión que la directora plantea, lo cual de alguna forma hace más humano al personaje y no simplemente el villano del cuento. El actor al comienzo genera rechazo por su actuación un tanto inverosímil y la voz impostada con una gran raspeada en la garganta, pero en cuanto más habla más desaparece un poco la molestia, pero continúa ahí sin embargo.
Finalmente en la obra parecen un Cabito (Jesús Tantaleán) y un Senderista (Rodrigo Rodríguez) que hacen una especie de danza de la violación en la parte en donde sucede el clímax de la obra acompañada con música de procesión, cadenetas rojo y blanco colgadas de arriba, una virgen y es aquí en donde se cruzan las tres líneas que posee la obra: la realidad, la fantasía y la religiosa, haciendo una metáfora de lo que pasaba en Ayacucho en aquellos años: la crueldad en la que se vivía que generaba muertes y destrozos dentro de un caos en donde Dios y la fe eran la única ayuda más cercana. Lo único que podía haber sido manejado con más tacto es cuando aparece la bandera de sendero luminoso flameante por todo el escenario de una manera muy puesta y panfletaria, pero más allá de ello una escena que absorbe muy inteligentemente todos los planos que se ven a lo largo de la historia.
La Cautiva es una obra teatral muy digna, una pieza inteligente en donde las actuaciones, iluminación, escenografía y musicalizada de manera muy optima, nos trae de vuelta a la conciencia los años duros de la historia del país en donde nos hace ver esta vez de manera lúdica y ritual la brutalidad que sufrieron centenares de ayacuchanos y que aún siguen pidiendo justicia.





viernes, 4 de julio de 2014

Mañana

RAMIRO: Nunca sabes cuándo puedes perder a alguien.
ENRIQUE: Es verdad.
RAMIRO: Nunca sabrás cuando me perderás a mí.
ENRIQUE: A ti no te perderé.
RAMIRO: ¿Cómo lo sabes?
ENRIQUE: Porque yo no quiero perderte.
RAMIRO: Puede que nos digamos chau como normalmente lo hacemos todos los días y al siguiente minuto ya no este.
ENRIQUE: ¿Por qué dices eso?
RAMIRO: Quien sabe, un auto, un bus, un robo, un secuestro, un suicidio. Esta ciudad no es segura, nuestras mentes ni que decir.
ENRIQUE: Mi mente es segura, yo hago lo que quiero y soy feliz me va bien.
RAMIRO: ¿Lo ves? Y si yo quisiera tirarme del puente que cruzo casi siempre que voy a tu casa, es lo que quiero ¿no? Me haría feliz.
ENRIQUE: No digas eso, eso no haría feliz a la gente que te rodea, no me haría feliz a mí.
RAMIRO: ¿Por qué? Y es lo que yo quiero hacer y me hará feliz.
ENRIQUE: No te hará feliz.
RAMIRO: Tú no conoces la muerte amigo.
EMRIQUE: Tu tampoco.
RAMIRO: ¿Y que si quiero conocerla?
ENRIQUE: No quiero que te vayas, ¿Me vas a dejar?
RAMIRO: ¿Tú me vas a dejar?
ENRIQUE: Nunca
RAMIRO: ¿Y si te mueres antes que yo? Me dejarías.
ENRIQUE: Estaré contigo siempre.
RAMIRO: ¿Por qué la vida se puede acabar en 1 segundo si nos demoramos 9 meses en nacer? ¿Te has preguntado eso? Tenemos que hacer tantas cosas para poder mantenernos vivos, pero si queremos morir o si la muerte nos llega nos desaparece en 1 segundo.
ENRIQUE: ¿Por qué me dices todo esto Ramiro?
RAMIRO: Porque es la verdad, porque trato de encontrar una forma en la que podamos vivir, ¿Sabes lo que es vivir? Pareciera que la muerte en realidad es la verdadera vida, mira qué fácil es llegar a ella, seguro así como es fácil llegar es fácil vivir en la muerte, o más bien morir en la muerte.
ENRIQUE: Tú no te vas a morir, yo estaré para que tu estés siempre bien, no quiero quedarme solo.
RAMIRO: Una persona puede sentirse muy sola así este rodeado de miles de personas al mismo tiempo.
ENRIQUE: Pero tú no estás solo, te estoy diciendo.
RAMIRO: ¿No me vas a dejar no?
ENRIQUE: Nunca Ramiro.
RAMIRO: Y entonces por qué me siento solo.
ENRIQUE: No estás solo
RAMIRO: A veces me siento solo.
ENRIQUE: Cuando estés solo piensa que yo estoy a tu lado, ¿Eso podría ayudarte?
RAMIRO: Supongo que sí.
ENRIQUE: Y ya no pienses en la muerte ¿sí?
RAMIRO: La muerte está en todo lugar.
ENRIQUE: ¿La has visto?
RAMIRO: Muchas veces Enrique, es el segundo más horrible que existe.
ENRIQUE: Y entonces no la llames.
RAMIRO: Yo no la llamo, ella viene y decide si quedarse o irse o venir en otro momento.
ENRIQUE: No quiero que mueras Ramiro.
RAMIRO: Yo no quiero morir y dejarte triste.
ENRIQUE: Lloraría mucho.
RAMIRO: Yo lloraría más de verte llorar por mí.
ENRIQUE: No quiero perderte, no quiero que te mueras, no quiero que me dejes, no quiero dejarte, no quiero pensar en que la muerte va llegarnos, quiero envejecer, envejecer tanto contigo hasta que nuestras memorias sean tan frágiles que no podamos recordar la muerte de ninguno de los dos y solo pensar que ya volverás de seguro comprar algo o que pronto nos volveremos a ver, pero nunca quiero pensar que moriste. No me dejes.
RAMIRO: Yo no te voy a dejar, pero ella ronda por aquí.
ENRIQUE: Que ronde si quiere, pero que no te lleve o que no me lleve a mí.
RAMIRO: Tenemos que hacerle ver que no queremos irnos aun, que podemos permanecer juntos todavía.
ENRIQUE: Le puedo mostrar eso y mucho más.
RAMIRO: La vida junto con alguien debería ser como un viaje al lugar que más amas en el mundo, llegas, descubres te gusta tanto que quieres quedarte ahí por siempre, feliz, en ese lugar nada podría enfadarte o hacerte sentir triste, en ese lugar solo podría haber paz, solo hay paz, solo eres tú y ese lugar que tanto amas, y si de pronto es de noche y es hora de dormir te vas feliz a dormir porque tu día fue hermoso y por qué sabes que al día siguiente seguirás ahí, no importa que, así es.
ENRIQUE: Sabes lo que siento por ti Ramiro.
RAMIRO: ¿Vez lo simple que es?
ENRIQUE: Lo es.
RAMIRO: Yo siento lo mismo por ti Enrique.

lunes, 7 de abril de 2014

Hoy

Hoy decidí morir
No escapo, no corro
Solo he decidido morir
Hoy, no mañana. Hoy.
Hoy decidí morir
La muerte que viene sola
Hoy la he traído
Y se posa en mi
En mi cabeza
Inunda mis sesos
Llega a mis neuronas
Y hace su trabajo
Mata
Mata todo lo que tiene que matar
Por que
Hoy decidí morir
Y no lo puedes cambiar
Lo decidí
Decidí que sea hoy
Muero por que quiero
Por que ya no quepo más
Por que muriendo
Un pequeño espacio se abrirá
Hoy decidí morir
Y todo será mejor
No puedes hacer nada por que
Hoy ya he muerto

sábado, 29 de marzo de 2014

Sin final

En una ciudad mega poblada y llena de criaturas perversas existía un pequeño zancudo, flacucho y verde. Tenía la necesidad de darle afecto a las personas que se encontraba, pero en cambio estas molestas intentaban matarlo. El zancudo andaba muy triste, pues no entendía por qué las personas se alejaban de él. Pensó muchas veces que tal vez no merecía pertenecer a un mundo así, no se ubicaba, no entendía por qué, quizás debería irme para siempre pensaba. Un día tropezó con una grande criatura que parecía ser amigable. Lo abrazo y sintiendo mucho miedo que se fuera, a su sorpresa él se quedó, y así comenzaron a jugar juntos. El zancudo era muy juguetón y le daba mucho cariño a su nuevo compañero, Una noche le dio mucho afecto que su compañero de juegos quedo dolido, zancudo nuevamente no entendía por qué, solo le daba afecto a alguien y ese alguien se iba, el beso de un zancudo no puede ser tan malo pensó, así que lo siguió besando pero la criatura grande que una vez encontró ya no lo dejaba, se fue molesto y el zancudo quedo solo preguntándose qué hacía mal, preguntándose si siempre darle afecto a alguien sería difícil, si se quedaría solo por siempre, al final y al cabo los zancudos mueren solos una noche matados por algo o alguien. El zancudo flacucho y verde, solo quiere que su criatura grande regrese, extraña jugar con él, no sabe cómo traerlo de vuelta, pero mientras lo piensa solo en su casa en el hueco de un tronco seco escribe esto con mucha tristeza.

Avezado

El día y la noche y el dia de nuevo,  luz y sombra, se repite. Tengo la cabeza volando en todas partes, las sensaciones a flor de piel, no m...