sábado, 1 de marzo de 2025

El amor hace al mundo brillar

Tú eres el amor que nunca pide, que no ata ni exige; el amor que respira conmigo, aun cuando mis pasos se alejan para buscar otros horizontes. Eres como el faro que ilumina incluso cuando me pierdo en mis tormentas, el reflejo que me recuerda quién soy, incluso cuando me cuesta reconocerme.

Te amo porque me miras sin tratar de descifrarme, porque amas mis ruinas con la misma ternura con la que amas lo que florece en mí. Contigo, no tengo que explicarme, porque sabes que dentro de cada risa hay una herida que se cura al ser comprendida. Me miras, y en esa mirada me encuentro libre, no atrapado.

A veces me abruman las ganas de desaparecer, de soltar todo y quedarme solo con el aire y el silencio. Pero siempre hay algo tuyo que me llama de vuelta: tu voz suave como un recuerdo que no quiero olvidar, tu mano firme en la mía, como si dijera “puedes irte, pero aquí estaré si decides volver”.

Eres mi verdadero amor, porque tu amor no es trinchera ni jaula, sino un espacio abierto, inmenso, donde puedo danzar entre quedarme y partir, siempre con el corazón latiendo por ti.

El amor hace al mundo brillar. Lo llevo tatuado en mi piel, pero tú lo grabaste en mi alma. Y aunque el camino me lleve lejos, siempre estarás en mi brújula, como el norte más cierto, como el hogar al que siempre quiero volver.

jueves, 21 de noviembre de 2024

El faro

Caminé contigo tres noches,
como un profeta sin profecías,
con el corazón conectado a los pies descalzos.
Tus palabras eran polvo de estrellas,
pero cayeron pesadas,
como monedas de cobre sobre un plato vacío.

El día era un escenario,
y yo, un artista al borde del sueño,
giraba un aro de fuego bajo el faro,
donde la vida se detiene en rojo
y los aplausos se mezclan con el silencio.
Recolecté risas y monedas,
tejiendo una danza de locura
que llaman "desquicio"
y yo llamo "vida".

Te quise enseñar mis manos,
manchadas de calle y aplausos,
te quise dar mi risa,
un billete arrugado para el cine,
un beso como contrato.
Pero tus ojos parece que miran lejos,
como quien no quiere anclarse
al viento.

¿Soy un loco?
Un payaso que sueña con estrellas en el barro,
que te busca entre las sombras y un cine vacío.
Tú, noble ángel en esta niebla,
quizá nunca veas mi luz.
O tal vez la rechaces
por miedo a quemarte las alas.

Pero si te pierdo,
que sea en un mapa que juntos dibujemos.
Y si te quedas,
seré un arco de colores bajo el faro,
una chispa que nunca se apaga.
Porque no quiero perderte,
ni en este escenario,
ni en ningún otro.

sábado, 16 de noviembre de 2024

Sublime encuentro en penumbra

Bajo un cielo que tiembla,
caminas como un eco de luz,
Un ángel que encuentro en el último aliento del día.
Tu risa, un hilo de cristal,
baila tímida en estás noches,
y tus ojos, astros esquivos,
esconden un universo que no osa mirarme.

Tomas mi mano
como quien se aferra a un sueño que tiembla,
y en cada paso,
el aire respira despacio para no rompernos.
En las esquinas desiertas,
donde la noche guarda sus secretos,
tus labios inventan la geografía
de un mundo solo nuestro.

Te abrazo y el tiempo cede:
eres un bebé frágil,
temblando en mi pecho,
un susurro que quiero cuidar
que pide quedarse,
que pellizca y juguetea,
que es real

Quisiera ser más que la sombra
que roza tu vuelo;
quisiera darte un reino
donde la ternura sea ley
y el miedo no nazca jamás.

Pero soy un bufón de torpes pasos,
un amante atrapado entre carpas y luces.
Y tú,
eres la única estrella que podría
convertirme en cielo.

martes, 12 de noviembre de 2024

Humano

Me subo a este viaje,
me sumo una vez y otra
a la montaña rusa,
a las carreras.

Es muy agobiante un cerebro lento,
una mente nublada de miedos,
de baches, siempre los mismos.

Me fui en este viaje,
nuevamente y otra vez,
al límite,
al punto extremo,
difícil de controlar si no te das cuenta.

Ya lo veo más claro:
con herramientas de mecánico en las manos,
se aflojó la tuerca;
toca ajustar todos los engranajes.

Podría ser una máquina,
pero es mucho más que eso:
es todo y es más.

jueves, 7 de noviembre de 2024

Doppelganger

El sueño comenzó como una noche común, aunque inquieta. Estaba en mi cama, dándome vueltas, tratando de encontrar descanso, pero el sueño simplemente no llegaba. La ansiedad crecía en el silencio de la madrugada. Sabía que al amanecer tendría que estar en el set para grabar un comercial importante. Necesitaba estar fresco, seguro de mí mismo. Sin embargo, por más que lo intentaba, algo dentro de mí se resistía a la calma.

Finalmente, agotado, caí en un sueño que me llevó a un escenario tan real que era difícil distinguirlo de la vigilia. Soñé que me levantaba y, en la penumbra, iba al baño para lavarme la cara, tratando de despejar mi mente. Pero al mirarme en el espejo, noté una sombra a mi lado. Al principio no lo entendí, pero poco a poco sus facciones se definieron. Frente a mí, en el reflejo, vi un rostro idéntico al mío, pero con una expresión siniestra, fría y desafiante. Era mi doppelganger, un doble oscuro que parecía disfrutar del poder que tenía sobre mí.

Él se quedó allí, interponiéndose entre la puerta y yo, bloqueándome el paso con una sonrisa torcida. Lo miré, asustado, y sentí una mezcla de rabia y temor. Los minutos pasaban, y yo sabía que debía salir, que el tiempo avanzaba y no podía retrasarme. Mis intentos por moverme eran inútiles; mis piernas no respondían, como si estuviera encadenado a la oscuridad de mi propio cuarto. Mi teléfono sonaba desde algún lugar, la producción llamándome para saber cómo iba, pero él solo se reía, como si cada vibración del teléfono le diera más fuerza.

Desesperado, grité pidiendo ayuda. Entonces apareció mi madre, fuerte y serena, como si supiera exactamente qué hacer. Juntos, comenzamos a reprender a ese doble oscuro en el nombre de Dios, invocando protección. Pero él no parecía asustarse. Al contrario, su sonrisa se ensanchaba, y sus ojos brillaban con una frialdad que solo aumentaba mi desesperación. Se reía, disfrutando de nuestro esfuerzo, como si mi angustia le diera placer. La risa retumbaba en mi mente, una y otra vez, burlándose de nuestros intentos.

Finalmente, un destello de luz llenó el cuarto, y él empezó a desvanecerse, todavía sonriendo, como si disfrutara su retirada. En ese instante, mi alarma sonó, y me desperté de golpe, empapado en sudor y con el corazón latiendo a mil. La ansiedad se arremolinaba en mi pecho, y las ganas de llorar casi me vencían. Pero sabía que no podía permitírmelo. Inspiré profundo, me recordé quién soy, y me levanté decidido a enfrentar el día, consciente de que, aunque ese doble oscuro intentara frenarme, yo tenía el control.



Cartografía de un abismo tierno

 Una vez te vi,

bajo el peso sutil de la luna,
con los ojos inundados de ternura,
como si todo lo que ignoras
ardiera, lento, dentro de ti.

Te abracé,
no por la piel, sino por el caos
que lleva tu frente marcada,
la leve grieta de tus pensamientos,
donde tú callas y gritas,
tan lleno de fuerza, tan incapaz de volar.

Tu cabello rozó mis manos,
como quien toca una tormenta,
una promesa rota por el viento.
Quise, en ese instante,
ser la calma que mereces,
la sombra que te sigue sin pedir nada,
el cuerpo que se entrega sin destino.

Pero hay oscuridad en ti
como un laberinto invisible,
y en ella danzas
con el fuego de un deseo
que no conoces aún.
A través de tus gestos,
siento lo que no dices,
la lengua oculta de la carne,
el secreto del beso
que nunca se atreve a nacer.

Quisiera descifrarte,
descubrir la textura de tus silencios,
tocar la raíz de tu cansancio,
penetrar en esa luz apagada,
donde eres puro,
donde eres más que una piel
marcada por otros.

De ti, quiero 
la herida y el verbo,
la noche y la chispa.
Seré, si me dejas,
la voz que rompa tus cadenas,
la llama que abrace tu sombra.

Petalos

Hoy, las flores no llegaron,
pero en su lugar,
traigo brotes en mi pecho alborotado de latidos.

A veces el silencio es el jardín más bello,
y en nuestras risas compartidas,
en los suaves momentos de las mañanas en el murmullo
de lo que somos, encuentro la calma.

Tu sonrisa que me despierta,
tus labios que me tocan
y en los momentos más simples
como dormir a tu lado,
se dibujan universos que sólo nosotros entendemos.

No traigo hoy las flores que quisieras,
pero sí traigo cada sonrisa que haces nacer en mí.
Gracias por ser.

miércoles, 29 de mayo de 2024

XXX

Caminando batalla, rogándole al señor

Caminando con el saltar de sensaciones 

Voy hacia una ruta que no quiero ver borrosa

Hay explosiones, tiks, imagínate si todos fueran un solo cerebro

Hay pudor, temor, desigualdad, desconfianza 

Una vuelta más

Reprogramar, distanciarse de la zozobra

Lo tengo todos en mis manos, o eso creo

No es tiempo para decaer

A veces no me siento seguro, dudo, siento una presión en las miradas

Nada de eso sirve

Voladora imaginación que permite la creación

Soy el testigo de los caminos que se trazaron hacia la luz 

Si utilizo ese tobogán, trampolín, circo indudablemente me permite sentir muchas cosas sin juzgarme

Vamos a jugar, queremos jugar y ganar este juego 

Imagínate un mar tranquilo, los destellos que se forman en el agua

Brilla

Existe en paz.

jueves, 18 de abril de 2024

Un sueño

 A veces llegan momentos que parecen que fueran un sueño, llegan inesperadamente y me hacen saltar los latidos. Tus ojos son un sueño, tu sonrisa contagia a la mia que es timida, pero que no quiere que te des cuenta.

La verdad es que es triste saber que te vas, y te darás cuenta que soy egoista al decir esto por que debes abrir tus alas y explorar todo lo que puedes descubrir. Pequeño aventurero, siempre tendré tu imagen guardada.

Mañana verás que regresarás con tu mochila cargada de sueños cumplidos y con una sonrisa más grande que antes. Me encantó ser parte de este sueño del que pronto despertaré, este sueño en donde tu y yo fuimos uno y que quisiera que se repita una y otra vez.

Imaginate lo que me haces sentir para tener mis dedos bailando entre estas letras. La última vez no queria dejar tu abrazo en la puerta, no quería marcharme sin probar nuevamente la fascinante forma en la que me tocas los labios con los tuyos. 

Reiré timinademente cuando te vea, reire a carcajadas cuando me digas que no hable más estupidecez. Me hará muy feliz saber que descubriste tu camino. Sé que te marcharás, pero también sé que lo que nos aconteció nadie lo podrá desaparecer, quedará en mi interior hasta cuando sea parte de las estrellas y reencarne tu recuerdo me acompañará.

sábado, 30 de diciembre de 2023

El año que no ví

Este año no fue un río,
sino un laberinto de sombras y luces.
Caminé entre montañas de trabajo,
levantando cada peso sin mirar atrás.
El cansancio se me coló entre los dedos,
como un sueño que se olvida al despertar.

Había conflicto en cada esquina,
pero las batallas no eran mías,
eran de los días,
que se estiraban como hilos infinitos.
El tiempo se deshilachó,
y apenas supe cuándo dejó de ser mío.

Dormí poco,
pero lo hice bien.
En cada pausa, me encontré con el todo,
y no supe verlo.
El caos era la forma del equilibrio,
el desgaste, la medida de la plenitud.

Lo tuve todo,
y ni una sombra de mí mismo lo entendió.
Aprendí como quien camina
sin saber que ya ha llegado.

El año se disolvió
en un suspiro que no quise oír,
y cuando lo entendí,
ya era tarde.
Lo tuve todo,
y no me di cuenta.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Jalar el gatillo

Necesito salir, 
hace mucho que estoy en esta misma situación.
Los autos de la ciudad me nublaron con su humo.
Lo sé, es cuestión de ida y vuelta, así es siempre.
Cuando miro en lo más profundo de mí siento miedo,
no son los fantasmas amigos. Es otra cosa.
Cuando camino por estas calles veo a todos como todos,
nadie se libra de esta cárcel.


Ya tengo que dejar de pensar tanto en esto y divertirme.
Sí ahora me quiero divertir, es tiempo,
son siempre etapas y a veces necesitamos descansar
para arrancar con más fuerza.
Necesito salir y sentir el calor en mi cuerpo,
las gotas de esfuerzo por lo que te causa una sonrisa.
Sé que nada es perfecto,
la ciudad y el mundo es el gatillo de una ametralladora.





El amor hace al mundo brillar

Tú eres el amor que nunca pide, que no ata ni exige; el amor que respira conmigo, aun cuando mis pasos se alejan para buscar otros horizonte...